jueves, 16 de febrero de 2017

No necesita título.

(habla por sí solo, pero no se lo digáis a nadie)

A veces nuestro corazón entra en duelo, 
como si hubiera perdido a alguien, 
alguien que tan siquiera existe, 
como si la vida le hubiera robado el amor más puro, 
como si todo se desvaneciera de entre unos dedos llenos de agujeros, un colador de sentimientos.

A veces es el corazón quien pierde la cabeza, aunque duela, 
a veces nos perdemos en una de nuestras pequeñas partes. 
Perdemos la ilusión, las ganas, los sueños. 
Perdemos a quien solíamos ser, felices y fugazes, tal vez. 
Nos perdemos para no hallar respuesta alguna sobre donde encontrarnos, 
nos desvanecemos como el polvo de hada, 
mas no somos mágicos. 

A veces duele, 
duele pensar que ya no somos nosotros mismos, 
que una parte esta perdida, que hemos undido el barco, 
que nos vamos a la deriva y que nadie es ya el capitán, 
(o como se quiera decir este vocabulario pirata), yo me he vuelto una de ellos, 
estoy aprendiendo, se trata de empezar, 
debes demostrarles que tienes el corazón de hierro, que no sientes como los demás, 
debes demostrar a tu capitán que todavía llevas las riendas, 
que nunca pierdes el control, 
después, ellos te enseñan a no caer para así no perder el tiempo levantándote .. 
ellos dicen que te enseñan, pero,
yo he aprendido sola y no, no he aprendido nada de lo que me han enseñado, 
he desaprendido.

He construido mi propia nave, 
la suya tan solo navega por mar y la mía, 
la mía puede llegar a la luna
la mía cree en el amor, en la magia de sentirnos enamorados, 
la mía cree en la estupidez humana y como esta desaparece cuando nos enamoramos, queramos o no, 
enamorarse de la persona correcta nos hace mejores, 
... nos llena los labios de sonrisas, la boca de besos, las mejillas de caricias, los ojos de brillo y el alma de energía ...

puede que ya no escriba como antes, pero sabeis, 
eso es toda culpa de él, 
que acabo de ver una fotografía suya y no he podido evitar desconcentrarme, 
porque todavía ahora, 
casi tres años después del primer beso, 
le veo y le mordería las mejillas, los labios, el alma... 
le veo y me convierto en una niña pequeña corriendo a los brazos de su abuela después de un largo día de cole, 
le veo y encuentro aquello por lo que mi corazón está en duelo, 
me encuentro, 
y ya no necesito saber donde buscarme, 
porque es en él, el unico lugar donde no me importa perderme. 
-MSC- 
(juro que esto no es poesía, es él, 
que se ha calado en mis partes más oscuras)