martes, 27 de mayo de 2014

5 April.

Un día alguien me dijo que una de las mejores sensaciones de vivir es no morir.
También me habló del calor interno del alma cuando se apagan las luces, 
notas los aullidos del público y de repente,
frente a tu rostro,
aparecen ellos encima del escenario, tus ídolos.

Supongo que debo hacerme a la idea de que tú nunca más vas a estar allí,
jamás sabré que significa dejarme la garganta gritando tu nombre,
jamás sabré que es gritar por tus gemidos,
para mi no van a existir tus sonrisas de complicidad hacia el público,
porque tú jamás vas a suspirar una vez más.

-Esos suspiros que dejan sin aliento,
que hacen desearme vivir mis siete vidas a tu lado,
luchando por tus ojos azules y tu mirada de perdido,
por tu quebrantada voz y por tu sonrisa rota.-

Deseo
que tus labios vuelvan a gritar ácidamente sentimientos de un mero espectador 
que ve pasar su triste vida, con su botella de Jack Daniel’s.

Quiero
que me dediques el Rape Me y sigas gritando You Know You’re Right,
porque lo sé, lo sabes, lo sabemos, 
tú nunca estuviste equivocado. 

Porque tú fuiste The Man Who Sold the World,
mi Heart-Spahed Box que te nubla las cuerdas vocales.

-Eres puro Grunge en una oleada de puro amor. 
Eres pura vida.-

Y supongo que ahora solo me toca esperar
que seas el mejor Satanás de tus sueños
y que tu huella nunca se borre de los subsuelos,
ya que aquí seguirás siendo invencible.

Una persona nunca muere si se mantiene en el recuerdo.
Vas a ser eterno,

Siempre tuya,

jueves, 15 de mayo de 2014

Venezia.

Ella sabía que lo iba ha echar de menos, sabía que destruirse el corazón era más fácil que destruirse los pies andando descalza por las calles de Venezia, ella creía en el amor a primera sonrisa.


Ya estaba harta de su puta manía de soñar despierta,
ya estaba cansada de su nombre y su ciudad,
tan solo quería empezar de nuevo
con una nueva identidad entre sus brazos,
volver a vivir historias de noches de estrellas,
quería controlar su situación sabiendo que no podía.

Y nunca quiso rehuir a su mirada,
seguir hacia delante y brindar al cielo,
bailar sobre tarimas y brazos deseosos de deseo,
emborracharse en bocas ajenas.

Ella quería ser un cohete despegando hacia su nave,
-territorio de nadie
y a la vez punto de encuentro,
salida de emergencia
y parada necesaria,-
quería que alguien le recordara que era terriblemente sexy,
alguien con los labios mojados de pasión y mirada de ciervo encadenado por sus encantos de bruja mala.

Tal vez solo deseara ser la mala por una vez en su historia y dejar una boca sangrando, notar la desesperación por no perderla y las ganas de no acabar la noche, ella solo quería ser presa de la adrenalina.
Quería ser una loca y coger un tren hacia Australia, quería merecer su pequeña historia de amor sin cordura de por medio, quería ser la paloma que se escapa de la boca de la gaviota, ser ella misma, perdida en el punto X
-porque solo él la haría brillar en el lugar más feliz de su vida.-